La Navidad es probablemente el periodo del año con más desplazamientos: familias que viajan a otras ciudades, escapadas de fin de año, vuelos para ver a amigos que viven fuera o alojamientos donde, directamente, no aceptan perros.
Y aunque nos encantaría que nuestros Lobitos vinieran siempre con nosotros, a veces no es viable, ya sea por desplazamiento largo, normas del alojamiento o porque las actividades que vas a hacer no son adecuadas para él.
Lo importante: que la decisión sea responsable y planificada. En Navidad la demanda sube muchísimo y elegir deprisa puede significar dejarlo en un sitio que no se adapta a sus necesidades. Por eso te dejamos una guía clara, completa y basada en bienestar real del perro.
1. ¿Deberías llevarlo contigo?
Antes de buscar alternativas, pregúntate si este viaje concreto tiene sentido para él.
Evalúa:
- horas de desplazamiento
- capacidad de descanso
- clima del destino
- actividades previstas
- si pasará más horas solo que acompañado
Si la respuesta es “no va a estar cómodo”, dejarlo con una opción de calidad suele ser un acto de cuidado, no lo contrario. En Navidad hay mucha actividad, ruido, casas con mucha gente, exceso de estímulos… a algunos perros les encanta, pero otros lo pasan mal.
2. Familiares o amigos: una excelente opción si tienen experiencia
Puede funcionar bien si:
- Tu Lobito ya conoce ese entorno
- Confías al 100% en esa persona
- Tienen experiencia con perros
Puntos a favor
- Ambiente familiar
- Menos estrés
- Rutinas más flexibles
Riesgos
Tener buena intención no significa saber gestionar:
- Miedos
- Escapes
- Emergencias
- Peleas
Nuestro consejo, deja una guía escrita con:
- Horarios
- Cantidades de comida/horarios
- Medicación
- Alergias
- Miedos
- Teléfono de su veterinario
Cuantos más detalles dejes por escrito, mejor.
3. Una residencia canina profesional: La opción más completa
Cuando el viaje dura varios días o necesitas asegurarte de que tu Lobito está atendido por profesionales, la alternativa más completa suele ser una residencia canina.
Estos centros están pensados específicamente para cuidar de los perros durante las ausencias de su familia, con rutinas diarias, supervisión constante y espacios adaptados para su descanso y actividad.
Una residencia profesional no se limita a “tenerlos alojados”: su objetivo es que los perros se mantengan activos, tranquilos y emocionalmente estables mientras tú estás fuera.
Para eso es esencial que:
- El personal tenga formación en comportamiento canino
- Las instalaciones estén limpias, seguras y ventiladas
- Se exija documentación sanitaria actualizada
(rabia, polivalente y Bordetella)
Si piden estas vacunas, buena señal: significa que priorizan la prevención y el bienestar de los animales.
Antes de decidir
Conviene visitar el centro y preguntar, de forma muy clara:
- Cómo gestionan la alimentación
- Cómo organizan el descanso
- Qué criterios siguen para la socialización entre perros
La primera impresión (ambiente, manejo, actitud del personal) suele decir muchísimo.
Si vives en Madrid
Si estás en Madrid o alrededores, una opción muy recomendable es la Residencia canina de Solo es un Perro, donde cada perro tiene atención personalizada, amplias zonas de esparcimiento y un equipo que entiende que separarse de su familia unos días puede ser un reto emocional.
Por eso trabajan cada detalle para que la estancia sea segura, positiva y cuidada, y tu Lobito también pueda disfrutar de “sus propias vacaciones” mientras tú estás de viaje.
4. Cuidadores a domicilio (Pet Sitters): Ideal para Lobitos muy sensibles
Los pet sitters pueden:
- Entrar varias veces a tu casa
- Quedarse a dormir
- o acoger al perro en la suya
Funciona especialmente bien si tu Lobito:
- Es senior
- Tiene ansiedad
- No le gusta socializar con otros perros
- Necesita rutinas muy estables
Requisitos imprescindibles
- Experiencia demostrable
- Referencias verificables
- Seguro de responsabilidad civil
- Prueba previa de adaptación
Nunca lo dejes por primera vez directamente una semana entera, especialmente en Navidad, donde hay más ansiedad y más ruido externo.
5. Cómo preparar a tu Lobito
➤ Unos días antes
- Mantén sus rutinas estables (hora de comida, paseos, descanso).
- Si es posible, haz una visita previa al lugar o cuidador para familiarizarse.
- Asocia ese espacio o persona con cosas positivas: premios, calma, juego.
➤ Qué debe llevar
- Comida suficiente para todos los días
- Medicación (si tiene) y pautas por escrito
- Cama o manta con su olor
- Juguetes seguros
- Cartilla sanitaria
(Todo aquello que aporte continuidad y seguridad).
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