Toallitas para perros

14 productos

Las toallitas resuelven el noventa por ciento de la higiene diaria: la vuelta del paseo con las patas hechas un desastre, la legaña de por la mañana, el revolcón en la hierba. No sustituyen al baño, pero evitan bañar tanto, que es justo lo que le conviene a su piel.

Guía para elegir toallitas

Parece una compra menor y es de las que más se usan. Una vez las tienes en la entrada de casa, acaban saliendo a diario: al volver del paseo, antes de que suba al sofá, después de comer si es de los que se manchan la barba.

Lo que cambia entre unas y otras es para qué zona están pensadas y qué llevan dentro. Y ahí hay una diferencia que conviene conocer antes de tirar de lo que tengas por casa.

Por qué no valen las toallitas de bebé

Es lo que hace mucha gente y tiene lógica aparente: si son suaves para un recién nacido, deberían serlo para un perro. El problema es que la piel no funciona igual.

La piel humana es ligeramente ácida, mientras que la del perro es más neutra, y los productos están formulados para el pH de quien los va a usar. Aplicar de forma habitual algo pensado para piel humana altera el manto protector, y eso se traduce con el tiempo en sequedad, picor y más propensión a irritaciones.

Hay otro detalle que conviene tener presente: tu Lobito se lame las patas. Todo lo que le pases por ahí acaba en su boca en algún momento, así que evita toallitas con alcohol, con perfume intenso o con ingredientes que no estén pensados para eso. Las formuladas para perros ya parten de esa premisa.

Tipos de toallita

Cada zona pide una fórmula distinta, y no son intercambiables.

De limpieza general y patas: las de uso diario. Retiran barro, polvo y restos de la calle, y son las que más rendimiento dan si las dejas junto a la puerta. Suelen ser las más grandes y las más resistentes.

Para ojos: formuladas suaves para la zona del lagrimal, que es especialmente delicada. Van bien con perros de ojo saltón y con razas de pelo claro que acumulan marcas de lágrima bajo el ojo.

Para oídos: pensadas para la parte visible del pabellón auricular. Retiran cera y suciedad de la oreja por fuera, que es hasta donde se debe llegar.

De higiene íntima: para la zona perianal y genital, con fórmulas adaptadas a una piel más fina. Especialmente útiles en perros de pelo largo y en machos, donde esa zona se ensucia con facilidad.

Dentales: se enrollan al dedo y se pasan por la superficie del diente. Son el escalón intermedio para perros que no toleran el cepillo, aunque no llegan donde llega un cepillado.

Cómo usarlas bien

  • Una toallita por zona: no pases la misma por los ojos y luego por las patas. Y en los ojos, una para cada uno, que es la forma de no trasladar nada de uno a otro.
  • En los ojos, del lagrimal hacia fuera: del ángulo interno al externo, con suavidad y sin frotar.
  • En las orejas, solo la parte visible: nunca introduzcas la toallita ni el dedo en el conducto. Para la limpieza interna hay productos específicos con aplicador.
  • Entre los dedos y las almohadillas: es donde más se acumula y donde luego se lame. Dedica un momento a abrir los dedos y pasar por dentro, sobre todo en invierno si hay sal en las aceras.
  • Seca después si ha quedado húmedo: sobre todo entre los dedos y en los pliegues, porque la humedad retenida favorece irritaciones.
  • Cierra bien el paquete: es el motivo número uno por el que un paquete acaba seco a la mitad.

Cuándo las toallitas no bastan

Sirven para limpiar, no para tratar. Si aparece enrojecimiento, olor fuerte, secreción, costras o tu Lobito se lame una zona de forma insistente, eso no se resuelve pasando una toallita: es motivo de consulta veterinaria. Y en oídos, cualquier olor o secreción oscura conviene que la vea un profesional antes de tocar nada.

Tampoco sustituyen al baño cuando de verdad hace falta, aunque permiten espaciarlo bastante, que es lo deseable porque bañar en exceso reseca la piel. Si buscas producto de baño, lo tienes en champús, y para la limpieza del conducto auditivo, en cuidado de los oídos.

Una última cosa: no tires las toallitas por el váter aunque el envase diga que son biodegradables. Biodegradable no significa apto para el inodoro, y los atascos que provocan son de los más caros de resolver.

¿Puedo usar toallitas de bebé con mi perro?

Mejor no de forma habitual. El pH de su piel es distinto del nuestro y usar productos pensados para personas puede alterar la barrera cutánea con el tiempo.

¿Con qué frecuencia se pueden usar?

Las de patas y limpieza general, a diario sin problema. Las de zonas delicadas como ojos y oídos, según lo necesite, y siempre sobre piel sana.

¿Sirven para limpiar los oídos por dentro?

No. Solo la parte visible del pabellón. Nunca introduzcas nada en el conducto auditivo; para eso hay soluciones específicas con aplicador.

¿Sustituyen al baño?

No, pero permiten espaciarlo, que es positivo porque bañar demasiado a menudo reseca la piel.

¿Sirven para las marcas de lágrima?

Las específicas de ojos ayudan a mantener la zona limpia y a que no se acumulen restos. Si la marca es persistente o va a más, conviene que tu veterinario descarte un problema del lagrimal.

¿Se pueden tirar por el váter?

No, aunque indiquen que son biodegradables. Al contenedor correspondiente según lo que indique el envase.