Caldos y sopas para gatos

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Muchas Panteritas beben bastante menos agua de la que deberían, y otras se cansan de su comida o pierden el apetito con la edad. Un caldo resuelve las dos cosas a la vez: añade agua a su dieta y aroma a su plato. Aquí tienes caldos de huesos, sopas con trozos de carne y los caldos japoneses de Inaba, todos pensados para gatos.

Para qué sirve un caldo en la dieta de un gato

Los gatos descienden de animales del desierto que obtenían casi toda el agua de sus presas, y por eso su impulso de beber es débil. Un gato que come sobre todo pienso seco puede pasar el día bebiendo muy poco sin que lo notes. Aumentar la cantidad de agua que toma es una de las recomendaciones más habituales en gatos, especialmente en los que tienen tendencia a problemas urinarios, y un caldo es de las formas más sencillas de conseguirlo.

La otra función es el apetito. El olfato decide si un gato come o no, y un caldo tibio sobre su ración multiplica el aroma. Ayuda con gatos exigentes, con gatos mayores que han perdido olfato y en los cambios de alimentación.

Los caldos y sopas son alimento complementario: acompañan su comida principal, pero no la sustituyen, porque no aportan todos los nutrientes que necesita.

Tipos de caldos y sopas

Caldo de huesos: el más versátil, para verter sobre el pienso o la comida húmeda. Tienes el Weso Caldo de Huesos de Pollo y el de Ternera, y el SantaPaciencia Caldo de Huesos ECO sin Sal de 500ml, que llega congelado.

Sopas con trozos de carne: carne cocinada en su caldo, que se puede servir sola como premio o sobre la ración. Tienes la Weso Pechuga de Gallina, el Muslo de Gallina y la Falda de Ternera en caldo de huesos.

Sopas estilo japonés: la gama Inaba Churu Dashi de 70g combina caldo con trozos de pollo en distintas recetas: pollo, pollo con copos de bonito, con queso, con atún, con salmón, con vieira, o combinaciones de atún, salmón y vieira.

Caldos en sobre monodosis: los Inaba Churu Broth y Churu Dashi Silky Broth de 40g vienen en raciones individuales de caldo de pollo, solo o con salmón, atún o vieira. Son la opción más cómoda si quieres dar un poco cada día sin abrir un envase grande.

Por qué no vale el caldo de casa

Es lo primero que se le ocurre a cualquiera, y es un error. Los caldos de cocina casi siempre llevan cebolla, ajo o puerro, que son tóxicos para los gatos incluso en pequeñas cantidades, además de sal y grasa que no les convienen. Y si lleva huesos cocinados, se astillan.

Los caldos para gatos se elaboran sin esos ingredientes y con la textura adecuada. Si quieres prepararlo tú, cuece solo carne o hueso en agua, sin nada más, y retira la grasa al enfriar.

Cómo dárselo

  • Templado, nunca caliente: a temperatura ambiente o ligeramente tibio, que es cuando más aroma desprende.
  • Sobre su comida o aparte: puedes verterlo sobre el pienso para ablandarlo o servirlo en un cuenco como premio.
  • Con medida: entre caldos, premios y extras, no más del diez por ciento de lo que come al día. Sigue la ración que indique cada producto.
  • Sin quitarle el agua: el caldo es un extra, no sustituye a su cuenco de agua fresca. Si bebe poco, una fuente para gatos también ayuda.
  • Conservación: una vez abierto, a la nevera y consumido en el plazo que indique el envase. Los congelados se descongelan en la nevera, nunca a temperatura ambiente, y no se vuelven a congelar.

Cuándo pueden ayudar más

En gatos que comen solo pienso seco y beben poco. En gatos mayores, que con la edad suelen perder olfato y apetito. En los días de calor. Y en los cambios de alimentación, donde un poco de caldo sobre la comida nueva ayuda a que la acepte.

Si tu gata está convaleciente o tiene alguna enfermedad diagnosticada, consulta con tu veterinario antes de añadir nada a su dieta. Y un aviso importante: un gato que deja de comer más de un día necesita veterinario, no un caldo, porque en ellos el ayuno puede tener consecuencias serias. Para su comida principal, tienes la alimentación para gatos.

¿Puedo darle a mi gato caldo de pollo casero?

Solo si lo haces sin cebolla, ajo, puerro, sal ni condimentos, cociendo únicamente carne o hueso en agua. Los caldos de cocina normales no son aptos para gatos.

¿El caldo sustituye a su comida o a su agua?

No. Es alimento complementario: acompaña su comida principal y le aporta agua extra, pero debe tener siempre su cuenco de agua fresca disponible.

¿Cuánto caldo le puedo dar al día?

Sigue la ración que indique cada producto y procura que, sumando premios y extras, no pase del diez por ciento de lo que come al día.

¿Sirve para un gato que bebe poco?

Sí, es de las formas más sencillas de añadir agua a su dieta. Combínalo con comida húmeda y una fuente si notas que bebe muy poco.

¿Pueden tomarlo los gatitos?

Varios productos de esta selección están indicados también para gatitos. Revisa la edad recomendada en la ficha de cada uno.

¿Cómo se conserva una vez abierto?

En la nevera y consumido en el plazo que indique el envase. Los congelados se descongelan en la nevera y no se vuelven a congelar.