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Las orejas son de las zonas que más problemas dan y de las que menos se miran hasta que el perro empieza a sacudir la cabeza. Aquí tienes limpiadores en líquido y en gel y toallitas para la oreja, con la forma correcta de usarlos y las señales que indican que ya no es cosa de limpieza sino de veterinario.
Guía para cuidar los oídos de tu Lobito
No todos los perros necesitan lo mismo. Los de orejas caídas, como cockers, bassets o golden, ventilan peor y acumulan más humedad y cera. Los que tienen mucho pelo dentro del conducto retienen más suciedad. Los que se bañan a menudo en ríos, piscinas o en el mar tienen agua dentro con frecuencia. Y los perros con alergias suelen tener los oídos como primer punto débil.
Si tu Lobito entra en alguno de esos grupos, merece una rutina de revisión regular. Si tiene orejas erguidas y nunca ha dado problemas, basta con echar un vistazo de vez en cuando.
Cómo limpiarle las orejas paso a paso
El conducto auditivo del perro tiene forma de L: baja en vertical y luego gira hacia dentro. Por eso los bastoncillos de algodón no sirven. No llegan al fondo, pero empujan la cera hacia la curva, que es justo donde se queda atrapada. Úsalos, como mucho, para los pliegues de la parte visible de la oreja.
El método correcto es sencillo. Levanta la oreja y aplica el limpiador en el conducto siguiendo las indicaciones del producto. Masajea la base de la oreja durante unos segundos, notarás un sonido de chapoteo: eso ablanda la cera y la despega. Suelta a tu perro y deja que sacuda la cabeza, que es lo que saca la suciedad hacia fuera. Después, limpia con una gasa o un algodón la parte visible de la oreja, sin introducir nada en el conducto.
Hazlo en un sitio donde no importe mancharse, porque la sacudida lo salpica todo, y termina con un premio para que la próxima vez no huya al ver el bote.
Líquido, gel o toallitas
Limpiadores líquidos: los clásicos, y los que mejor arrastran la cera del interior del conducto. Tienes el Otican Limpiador de Oídos y el Anibio Lavador Ótico.
Limpiadores en gel: se aplican de forma más controlada y sin esa sensación de inundación que asusta a muchos perros. Si el tuyo sale corriendo al notar el líquido, el Artero Limpiador de Oídos Aurigel es una buena alternativa.
Limpiadores de enfoque natural: pensados para la limpieza habitual de mantenimiento, como The Doog Life Limpiador de orejas.
Toallitas: para la parte visible de la oreja, cuando la suciedad es superficial y no hace falta tratar el conducto. Las PetSana Puppy Wipes BIO Clorhexidina son prácticas para una limpieza rápida del pabellón. Tienes más opciones en toallitas para perros.
Cada cuánto limpiarlas
No hay una regla fija, y limpiar de más también irrita el conducto. Como orientación: en perros de orejas caídas o con tendencia a acumular cera, una revisión semanal y limpieza cuando haga falta; en perros de orejas erguidas sin historial de problemas, con una limpieza cada varias semanas suele bastar.
Hay un momento en que sí conviene hacerlo siempre: después del baño o de nadar. El agua que se queda dentro es la causa más habitual de las otitis de verano. Seca bien la oreja por fuera y, si nada a menudo, usa un limpiador que ayude a secar el conducto. Si vais a la playa o al río, tienes juguetes para el agua en acuáticos.
Cuándo no limpiar y llevarle al veterinario
Si notas que sacude la cabeza sin parar, se rasca las orejas, huele mal, hay secreción oscura o amarillenta, la piel está roja o caliente, lleva la cabeza ladeada o se queja cuando le tocas, no limpies. Eso suena a otitis, y antes de meter ningún producto en el conducto conviene que el veterinario compruebe el estado del tímpano, porque si está dañado algunos limpiadores no deben usarse.
Y si las otitis se repiten una y otra vez, casi siempre hay una causa de fondo, con frecuencia alérgica, que hay que tratar. La limpieza ayuda a mantener, pero no resuelve el origen.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar bastoncillos para limpiarle los oídos?
Solo para los pliegues de la parte visible de la oreja, nunca dentro del conducto. Como el conducto del perro tiene forma de L, el bastoncillo empuja la cera hacia la curva y la deja atrapada.
¿Cada cuánto hay que limpiarle las orejas?
Depende de sus orejas. Revisión semanal en perros de orejas caídas o con tendencia a la cera; cada varias semanas en perros de orejas erguidas sin problemas. Y siempre después de nadar.
¿Es normal que sacuda la cabeza después de echarle el limpiador?
Sí, y es lo que queremos: la sacudida es lo que saca la cera y el líquido del conducto. Hazlo en un sitio donde no importe que salpique.
A mi perro no le gustan las gotas, ¿qué hago?
Prueba con un limpiador en gel, que se aplica de forma más suave, y acompaña siempre la limpieza con un premio. Para la parte externa, las toallitas son la opción más tolerada.
Le huelen mal las orejas, ¿le limpio?
Mejor no hasta que lo vea el veterinario. El mal olor suele indicar otitis, y hay que comprobar el tímpano antes de usar cualquier limpiador.
¿Tengo que limpiarle después del baño?
Conviene secar bien las orejas siempre, y si nada a menudo, usar un limpiador que ayude a secar el conducto. La humedad retenida es la principal causa de otitis en verano.
